Una Novata En Un Cuento De Hadas -

—Se nota —suspiró un grillo que vestía un frac de seda azul mientras afinaba un violín minúsculo—. Llevas la lógica pintada en la cara. Esa es una enfermedad muy grave en estas tierras. Si intentas que dos más dos sumen cuatro, terminarás con un dolor de cabeza o, peor aún, convertida en una tetera.

Esa tarde, Elara no luchó contra dragones ni besó a príncipes dormidos. Simplemente ayudó a una bruja a emparejar calcetines que viajaban entre dimensiones y aprendió que, en un cuento de hadas, el mayor acto de valentía es dejar de intentar tener la razón. Una novata en un cuento de hadas

Cuando el sol (que era una moneda de oro gigante) comenzó a ocultarse, Elara se dio cuenta de que sus botas de caucho ahora brillaban con un polvo plateado. Ya no era una extraña. Era parte de la narrativa, la nota a pie de página que hacía que todo el resto tuviera, mágicamente, un poco menos de sentido. —Se nota —suspiró un grillo que vestía un

—¡Por fin! —rugió la mujer—. La novata ha llegado. Pasa, niña. No muerdo, a menos que intentes corregirme la gramática. Si intentas que dos más dos sumen cuatro,

La bruja sonrió, y por un momento, sus ojos reflejaron constelaciones enteras.

—¿Cómo sabía que vendría? —preguntó Elara, entrando con cautela.

Elara se quedó petrificada. No era el hecho de que la flor hablara lo que la desconcertaba —había leído suficientes libros para esperar eso—, sino que no sabía cuál era el protocolo. ¿Debía inclinarse? ¿Debía ofrecer agua? —Lo siento mucho —logró decir—. Soy nueva aquí.

We will be happy to hear your thoughts

Leave a reply

Your total score

Una novata en un cuento de hadas

BestProxyFinder.com website is one of the biggest proxy providers comparison website.

Find your best proxy provider!

Contact us at: 

BestProxyFinder
Logo
Enable registration in settings - general